El viaje fue cómodo y rápido desde Nueva
York hasta Niagara Falls Buffalo (el lado estadounidense del río).
La lástima es que no hicimos caso al revisor. Nos aconsejó
bajar antes de atravesar la frontera y atravesarla en taxi para ahorrarnos
los trámites aduaneros en el tren. Íbamos muy cargados y nos
esperaban en la estación de Niagara Falls Ontario, pensamos que no
habría para tanto... dos horas y media desde que salimos de una estación
y llegamos a la otra. Las policías de fronteras de uno y otro país
realizaron una revisión exhaustiva del tren.
Aquí tenéis unas cuantas fotos, pero sirven
de poco para hacerse a la idea de lo que pretenden representar. Un largo paseo
recorre la orilla izquierda. Desde él se pueden disfrutar de unas
vistas espléndidas y una ducha continua que proviene de las salpicaduras
de las cataratas. Si estas vistas te saben a poco, tienes dos alternativas:
los túneles y los barcos. Nosotros, como la mayoría, escogimos
los barcos, "Maid of the Mist" es el nombre de la compañía.
|
|
|
|
|