Nepal
    Bueno, para no engañar a nadie, sería mejor avisar de que esta página sólo hace referencia al Valle de Katmandú.
    Cuestiones prácticas.
    El cambio de moneda. Existe un importante mercado negro, hasta el guía local nos ofreció cambiar dólares. En cualquier tienda te ofrecen un cambio mejor que el oficial. Nosotros llevábamos cheques de viaje y tuvimos más problemas para cambiar en el mercado negro. En cualquier caso, el último lugar para cambiar moneda es el hotel: las agencias oficiales ofrecían mejores condiciones.
    Revelado de fotografías. El revelado es de la misma calidad que aquí y bastante más barato. El guía local también nos ofreció revelarnos los carretes a un precio que parecía inferior al de las tiendas, pero había que pagarle en dólares y el precio por carrete (4, 5 ó 6 $ por carretes de 12, 24 y 36 fotos) era el mismo aunque no saliesen todas las fotos. Además resultaba incómodo tener que quedar luego con él para recibir las fotos. Nosotros, que preferimos revelado mate, tuvimos que citarnos tres veces con él hasta que por fin tuvo las fotos.
    Los deportes de aventura. Hay muchas agencias que ofrecen trekking y rafting. Los precios varían mucho de una agencia a otra, pero los servicios también. Aseguraos bien antes de contratar alguna excursión. Nosotras ya teníamos medio apalabrada una excursión para hacer rafting y a última hora se descolgaron con un precio superior y exigiendo el pago por adelantado en dólares. Una huelga general acabó por frustrar nuestras intenciones.

    Katmandú.
    La mayoría de monumentos se encuentran en torno a Durbar Square y los visitamos acompañados por el guía local.
    Durbar Square La Kumari
    Tormenta en Durbar Square Durbar Square. Entre los palacios más significativos está el de la Kumari. Esta niña es una diosa que vive entre algodones hasta que sangra por primera vez. Sólo sale del palacio dos o tres veces al año, siempre sin pisar el suelo y paseada en procesión. Estando nosotros allí tuvo lugar una de estas salidas. Para verla, tuvimos que esperar más de una hora por culpa de una tormenta monzónica. Para ser una diosa, nos dio la impresión de que la gente le hacía poco caso.
    Thamel. El barrio comercial para los turistas. Nos hartamos de comprar camisetas, chaquetas, tankas, especias, bálsamo de tigre... También estaban en este barrio todos los restaurantes que nos recomendó la guía 

    Bodnath.
    A 8 km. de Katmandú, se encuentra la mayor stupa de Nepal. Una impresionante mole de piedra coronada por los omnipresentes ojos de Buda. Para los budistas, un centro de peregrinación. Para algunos turistas, un decorado donde se rodaron escenas de "El pequeño Buda".



    Patan..
    En tiempos, Patan fue la rival de Katmandú. Hoy en día, a ojos de un occidental. es una
    copia de la capital que conserva mejor su identidad. Como en todas las ciudades nepalís,  los monumentos y la vida comercial se agrupan en torno a Durbar Square
    Durbar SquareTemplo de oro


    Bhaktapur o Bhadgaon.
    Que de las dos formas se llama esta ciudad monumental. El día de nuestra visita se celebraba el Festival de la Vaca, una celebración anual en la que las familias que han perdido algún miembro el último año salen en procesión. Se trata, sin embargo, de una fiesta alegre, nada que ver con nuestras dolorosas fiestas de Todos los Santos o las dramáticas Semanas Santas.
    Tal ves, hubiésemos disfrutado más de la arquitectura de la ciudad en un día tranquilo, pero el bullicio resultó para nosotros mucho más atractivo. Numerosas familias, bandas de música y grupos de bailarines desfilaban dando vueltas por las principales calles de la ciudad.

    El personaje central de la procesión familiar es una niña ataviada con vestidos recargados muy valiosos.
     

    Un baile que nos llamó la atención. Los componentes del grupo desfilaban en dos filas paralelas. En una de las filas, chicos con ropas femeninas y una tetera en las manos. En la otra, chicos con ropas masculinas y un vaso. La coreografía consistía en dar unos pasos por libre (creemos que 6) y al siguiente las chicas (los chicos vestidos de chicas) servían té a los chicos. Bueno, hacían el gesto, porque las teteras estaban vacías. 


    Otra danza llamativa de la que también desconocemos el significado.
     



    Nagarkot.
    Uno de los mayores atractivos de Nepal.es, sin duda, el Everest. Nos ofrecieron dos posibilidades para verlo:
    1. Viaje en avioneta. Resultaba bastante caro, aunque te devolvían buena parte de lo pagado si, a causa del tiempo, no se podía ver la montaña. A los compañeros de viaje que eligieron esta opción no llegaron ni a despegar.
    2. Excursión hasta el mirador de Nagarkot. En época monzónica, cuando fuimos nosotros, sólo se tiene alguna posibilidad de verlo al amanecer, después, lo más probable es que las nubes impidan la visión.
    El Everest desde Nagarkot.Lo que dicen que se podía ver desde Nagarkot.
    Lo que en realidad vimos desde Nagarkot.
     


    Swayambunath.
    Una enorme estupa situada sobre una colina con una magnífca vista del valle. Este barrio de las afueras de Katmandú (a unos 4 km. del centro) está habitado, mayoritariamente, por exiliados tibetanos. Hicimos la excursión andando porque había huelga general. No es agotador, salvo la escalinata final. Si vais en taxi, podéis pedir que os lleven por la parte de atrás para ahorraros el esfuerzo físico.
    A las tres, los monjes budistas realizaban sus oraciones. El sitio y las enormes trompetas de las que se acompañan resultan sobrecogedores.
    Escalinata a Swayambunath Oración de los monjes.
    Si os atrevéis con la escalera de la izquierda, podréis contemplar la escena de la derecha.


    Pasupatinath.
    Excursión incluida en el viaje. Se trata de un pequeño Benarés a la nepalí. El río se llama Bagmati y es el lugar donde se realizan las cremaciones. El paraje se encuentra lleno de gurús, alguno bastante concentrado en sus oraciones y otros más pendientes de los turistas y sus cámaras.
    Río, turista y gurú panorámica 

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