1. Agencia de viajes.
Hicimos el viaje con MUNDOJOVEN. El servicio fue bueno, aunque echamos
en falta un guía que nos acompañase desde Madrid o Barcelona
(nuestro caso). Esta guía no apareció hasta Delhi.
Entre los guías locales, encontramos de todo. Una estudiante
de Filología Hispana que sólo hace de guía un par
de meses al año, encantadora pero con dificultades para solucionar
problemas. Un guía simpático y profesional que se hizo querer
por todos. Un guía que decían que hablaba castellano, alguna
palabra sí que creímos entender, pero pocas.
Los hoteles resultaron todos bastante buenos.
2. Equipaje.
Cualquier guía sobre la India os recomendará que llevéis
ropa fresca y cómoda. Alguna, incluso, os recomendará llevar
algo de manga larga para protegerse de los mosquitos. Pero todas se olvidarán
de deciros que llevéis algo de ropa de abrigo. Si los empleados
de los hoteles no sudan a pesar de llevar camisa de manga larga, chaqueta
y corbata; no es porque estén acostumbrados; es por el brutal aire
acondicionado. Los resfriados se sucedieron durante todo el viaje por culpa
de los cambios de temperatura.
Desconocíamos por completo en qué tipo de hoteles nos
alojaríamos, así que cargamos todo el viaje con toallas de
baño "por si acaso". Resultaron completamente inútiles. Los
hoteles con piscina (la mayoría) ofrecían toallas de baño.
Si llevas ropa de la que no te importe desprenderte, podrás volver
más ligero de equipaje y será muy bien recibida..
3. El botiquín
Hay que decir, que a nosotros nos alarmaron un poquito en el centro de
medicina tropical de Barcelona. Nos vacunamos contra el tifus y nos administramos
una gammaglobulina contra la hepatitis A (ambas cosas muy útiles
para prevenir problemas intestinales).También nos aconsejaron tomar
medicación contra el paludismo o malaria (ya sabeis, lo del mosquito
Anopheles) pero sin prevenirnos de que los efectos secundarios que da son
terribles hasta para el estómago más resistente. La misma
guia nos recomendó dejar la profilaxis antipalúdica y optar
por métodos más sencillos como un buen repelente y mangas
largas al caer la noche. Si no sois muy hipocondríacos y visitais
la zona del norte de la India (menos selvática) os lo recomendamos
por experiencia.
Algunas cosas útiles que podéis llevar:
-
Antidiarreico
-
Antiácidos (la comida es muy picante)
-
Antipiréticos (lo mejor es el paracetamol)
-
Repelente de mosquitos con más del 35% de Dietiltoluamida
-
Compuesto de amoníaco para picaduras
4. Gastos que no esperábamos.
Además de las consabidas tasas de aeropuerto, nuestro viaje se vio
encarecido por algunos factores qu no habíamos tenido en cuenta:
-
La revalorización del dólar. A pesar de que ya habíamos
pagado el viaje, tuvimos que pagar unas quince mil pesetas más un
par de semanas antes de salir por este concepto.
-
Las propinas. La guía nos explicó que, en la India, la mayoría
de la gente que trabaja en el turismo vive de las propinas porque los sueldos
son muy bajos. Acto seguido nos indicó que al final del viaje recogería
unas mil pesetas por persona para dar una propina al conductor del autocar
y al acompañante (el encargado de limpiar y arreglar el autocar,
bajar las maletas etc). También recogió una propina por adelantado
para pagar a los maleteros de los hoteles. Unijoven, por ejemplo, incluye
las propinas de los maleteros en las tarifas del viaje.
5. La escala en Bucarest.
En Bucarest nos pasamos unas 24 horas. Parece poco tiempo para ver una
ciudad, pero Ceaucescu la arrasó de tal modo que fueron suficientes.
El viaje incluía un paseo guiado por la ciudad. Además, la
guía local nos propuso otra visita por la tarde (pagándole
a ella y al chófer). L a gente estaba de uñas por unos problemas
con las maletas y no se apuntó nadie.
Al cambiar moneda cometimos tres ERRORES:
-
Cambiar en el aeropuerto. El cambio en el centro de la ciudad era mucho
mejor.
-
No sabíamos que la cena estaba pagada y contamos con ese gasto a
la hora de cambiar. Además el hotel estaba a las afueras de Bucarest,
ni siquiera cabía la posibilidad de dar una vuelta por la ciudad
por la noche.
-
Guardar dinero para la vuelta por si queríamos comer algo en el
aeropuerto durante la escala. El avión salió con tanto retraso
de Delhi, que la escala prevista de cinco horas en Bucarest se convirtió
en un embarque inmediato.
Volver a índice viaje
Volver a inicio.