Delhi.

En Delhi disfrutamos del hotel más lujoso y del mejor guía del viaje: Arora. El avión llegó con 6 horas de retraso. Por este motivo, la visita se tuvo que reducir. "Afortunadamente", el Fuerte Rojo estaba cerrado por los actos del cincuentenario de la independencia y recuperamos parte del tiempo perdido.

Lo que incluía el programa.

Tumba de HumayumTumba de Humayum. Quizás por ser el primer monumento que vimos en la India, nos gustó mucho. Resultaba imponente en su conjunto aunque austero en los detalles y el interior.
 
 

Minarete de QutabMinarete de Qutab. Además del impresionante minarete (lo que queda de él) de 73 metros de altura, en el conjunto arquitectónico se pueden ver una columnata y algunos muros de arenisca roja labrados.

Mezquita del viernes Mezquita del Viernes. Una enorme mezquita con preciosos trabajos de mármol sobre arenisca roja. Además del edificio en sí, nos gustaron mucho las vistas del fuerte rojo y del barrio musulmán

Además, la visita de Delhi incluía el memorial Mahatma Gandhi. Un monumento con gran valor simbólico, pero con escaso atractivo.

Lo que Arora nos dio de propina.

Templo Sij de DelhiGurús en templo SijArora era Sij y no estaba dispuesto a que nos fuésemos de Delhi sin haber visto un templo de su religión. Como edificio era bonito, pero nos impresionó mas el carácter de la gente: más altivos, no había pedigüeños.

Aunque Arora era Sij, era un poco descafeinado: se había cortado el pelo, recortado la barba y no llevaba turbante. Los disturbios del 84, a raíz del asesinato de Indira Gandhi a manos de soldados Sij, provocaron su decisión. Por la tarde, un amigo suyo, Sij más autentico, nos dio una charla bastante heterogénea sobre la historia de la India, la religión Sij y la comida vegetariana hindú. Estaba casado con una argentina y su castellano era perfecto, como demuestran los libros que quería vendernos al final de la charla y que había escrito él.

 
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