Tumba
de Humayum. Quizás por ser el primer monumento que vimos en
la India, nos gustó mucho. Resultaba imponente en su conjunto aunque
austero en los detalles y el interior.
Minarete
de Qutab. Además del impresionante minarete (lo que queda de
él) de 73 metros de altura, en el conjunto arquitectónico
se pueden ver una columnata y algunos muros de arenisca roja labrados.
Mezquita del Viernes. Una enorme mezquita con preciosos trabajos
de mármol sobre arenisca roja. Además del edificio en sí,
nos gustaron mucho las vistas del fuerte rojo y del barrio musulmán
Además, la visita de Delhi incluía el memorial Mahatma Gandhi. Un monumento con gran valor simbólico, pero con escaso atractivo.
Lo que Arora nos dio de propina.
Arora
era Sij y no estaba dispuesto a que nos fuésemos de Delhi sin haber
visto un templo de su religión. Como edificio era bonito, pero nos
impresionó mas el carácter de la gente: más altivos,
no había pedigüeños.
Aunque Arora era Sij, era un poco descafeinado: se había cortado el pelo, recortado la barba y no llevaba turbante. Los disturbios del 84, a raíz del asesinato de Indira Gandhi a manos de soldados Sij, provocaron su decisión. Por la tarde, un amigo suyo, Sij más autentico, nos dio una charla bastante heterogénea sobre la historia de la India, la religión Sij y la comida vegetariana hindú. Estaba casado con una argentina y su castellano era perfecto, como demuestran los libros que quería vendernos al final de la charla y que había escrito él.