Benarés / Varanasi.
Otra paliza de autobús, similar a la de la etapa Agra - Khajuraho, nos llevó hasta Benarés, la ciudad santa del hinduismo. Para muchos, el lugar donde la sensación de estar en la India fue más intensa, para lo bueno y para lo malo. Donde se respira mayor religiosidad, donde la civilización occidental ha corrompido menos a la India, donde las diferencias entre las castas parecen más palpables y donde la pobreza, la enfermedad y la muerte abofetean con más fuerza nuestras conciencias.
La excursión de la mañana (incluida en el programa).
Gat sobre el GangesGhat de Marikarnika


Abluciones y ofrendasLa visita de los Ghats y las cremaciones. La jornada empezó a las cuatro de la mañana para poder estar al amanecer navegando por el Ganges. El guía local era un Brahmán y se enorgullecía de ello. El espectáculo de la gente haciendo sus abluciones era sobrecogedor, aunque se veía empañado por la sensación de estar violando una intimidad a la que no habías sido invitado. No todos los cadáveres se incineran y no es raro ver algún cuerpo flotando.



Templo de DurgaTemplo de Durga. Después, nos dieron un paseo a través de un laberinto de callejones y nos llevaron a ver algunos templos. El de la foto no era el más bonito, pero sí del que disponíamos la mejor foto.



La excursión de la tarde (organizada por Olga).
SarnathSarnath. Por la tarde, y fuera del programa, la guía organizó una excursión a Sarnath. En este lugar dio Buda su primer sermón. Los emperadores mogoles dejaron poco de las antiguas estupas y cuesta imaginarse en todo su esplendor las ruinas actuales. Un templo con unas pinturas bastante horteras pone un final decepcionante a una visita que nos emocionó.
 
 
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