Si diseñaran ahora Nueva York,
la harían como Toronto. Es una ciudad llena de rascacielos donde el
vidrio ha sustituído a la piedra o el marmol y la torre CN a la estatua
de la Libertad. Hasta tiene un Chinatown. A nosotros nos pillaba un poco
lejos de nuestro alojamiento (una hora en coche) y sólo dedicamos
un día a visitarla, suficiente para lo que podíamos disfrutar
nosotros. El número de actividades culturales (exposiciones, conciertos...)
da para disfrutar de la ciudad una semana, pero viajando con una niña
de tres años poco más podíamos hacer.
|
|
La abundancia de líneas rectas y vidrio provoca
curiosos efectos en la fotografía digital.
|
Unos edificios se reflejan en otros creando bellos
juegos visuales.
|
|
|
La ciudad resulta ser una escenografía perfecta
para el rodaje de anuncios y películas.
|
El Barrio Chino de Toronto resulta menos abigarrado
que el de Nueva York, pero la sensación de haber cambiado de continente
con sólo atravesar una calle es la misma.
|
Página
principal del viaje
Índice
de viajes